1.- No preparar un rincón para concentrarse y no ser interrumpidas. Que estés en tu casa hace que todos te consulten las más variadas cuestiones, desde el clásico “Mamá dónde está” hasta el “¿puedes ir a buscarme al club?” o “llévame a tal lado”.
2.- Dejar que tus hijos sientan que estás ahí para ellos. Lo mejor es que ni te vean porque si estás en su campo visual olvidarán que estás trabajando y te interrumpirán miles de veces.
3.- No contemplar el horario dedicado a amamantar o a ir a consultas pediátricas en la agenda laboral. Trabajar en tu domicilio tiene ventajas, una de ellas es que puedes amamantar a tu pequeño e ir a todas las consultas pediátricas. Para bloquear esos horarios, lo mejor es tenerlos en tu agenda.
4.- Leer mails todo el tiempo. Una vez que concluyas tu jornada laboral, no estés revisando el mail en el móvil. Y si es imprescindible, por favor, no lo hagas mientras que estés conversando con tus hijos o si estás en la mesa.
5.- No pedir ayuda y quedarse con todas las tareas. Seguramente te sentirás culpable cuando no puedas con todas las tareas que te asignas o quieres cumplir. Puedes pedirle ayuda a tu pareja, madre, suegra o amigos. A veces basta decir auxilio y la ayuda dice listo.
Si trabajas desde casa también debes tener una buena organización, de esta manera, lograrás obtener mejores resultados, te sentirás más animada y sentirás que el esfuerzo realizado ha valido la pena porque se corresponderá con los resultados.
El equipo de redacción de Más Mujer Online trabaja cada día para traerte información de calidad sobre actualidad, tendencias y los eventos más importantes para las mujeres de Canarias.
Actualidad, tendencias y eventos directamente en tu correo.