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Laura Castro Hernández: «Un cargo o una titulación solo cuentan una parte de quién soy»

Por Redacción Más Mujer Online • 20 octubre 2026 • 12 min de lectura
Laura Castro Hernández, deportista, periodista y docente, entrevistada por Más Mujer Online.
Laura Castro Hernández reflexiona sobre el deporte femenino, la comunicación y su trayectoria profesional.

Deportista, periodista, doctora y docente, ha construido una trayectoria profesional diversa en la que el deporte femenino y la comunicación han sido dos de sus grandes ejes. Hoy reivindica el valor de la experiencia, la importancia de poner límites a la autoexigencia y la libertad de decidir cómo quiere vivir y trabajar.

Laura Castro Hernández ha hecho del cambio una oportunidad para explorar nuevos caminos, conectar conocimientos y desarrollar proyectos en ámbitos tan diversos como el deporte, el periodismo y la docencia. Periodista, doctora y defensora de la igualdad en el deporte, ha construido una trayectoria guiada por la curiosidad y el compromiso. En esta entrevista con Más Mujer, comparte su visión sobre los retos pendientes para las mujeres, el papel de la comunicación y el valor de mantener una identidad propia en un mundo profesional en constante transformación. En una nueva etapa, afronta el futuro con ideas, ilusión y una prioridad clara: seguir creando, pero eligiendo cada vez mejor cómo quiere hacerlo.

Has construido tu trayectoria profesional en ámbitos muy diferentes, pero con un hilo conductor: el deporte, la comunicación, el turismo y la gestión. ¿En qué momento de tu vida profesional sentiste que habías encontrado tu verdadera vocación? No sabría señalar un momento en concreto. Desde niña sentí pasión por el periodismo porque era tremendamente inquieta, pero creo que mi trayectoria se ha ido construyendo a medida que descubría cosas que me interesaban y oportunidades que han surgido para trabajar en ellas.

Con el tiempo he entendido mejor el hilo que une todo lo que soy: me interesa conocer qué ocurre, hacer preguntas y encontrar una forma de contarlo o de mejorarlo.  Así que creo que la vocación ha ido tomando forma mientras trabajaba.

Fuiste jugadora de fútbol y posteriormente te convertiste en una de las voces que más ha trabajado por visibilizar el deporte practicado por mujeres en Canarias, entre otras iniciativas desde la Asociación por el Deporte Femenino y Woman In Sport. ¿Qué queda todavía por cambiar para que las deportistas dejen de necesitar reivindicar continuamente su espacio? Siempre tuve una gran red de personas apoyando esa causa. Yo fui una de las caras visibles, con el coste que también supone exponerse, pero fue un trabajo colectivo y me importa reconocerlo.

Queda por conseguir que las oportunidades se traduzcan en condiciones estables no solo para las élites: instalaciones, horarios, personal cualificado, recursos económicos y posibilidades reales de desarrollar una carrera deportiva, como lo haría cualquier mujer en otra profesión. La visibilidad importa, pero una mujer en el deporte necesita también poder ejercer en condiciones, como en cualquier otra profesión.

Me preocupa que todavía tengamos que demostrar que merecemos inversión o atención. Hay avances importantes, pero debemos también mirar qué ocurre fuera de las grandes competiciones, por qué aún no presidimos instituciones deportivas, federaciones o clubes. En esos espacios se decide cómo se distribuyen los recursos y qué oportunidades tendrán quienes vienen detrás.

«La visibilidad importa, pero una mujer en el deporte necesita también poder ejercer en condiciones, como en cualquier otra profesión»

Como periodista has defendido que la mirada con perspectiva de género también es necesaria en la información deportiva. ¿Crees que los medios de comunicación han evolucionado realmente en la forma de contar el deporte femenino o seguimos reproduciendo muchos de los estereotipos de hace unos años? Creo que hemos evolucionado, aunque de forma desigual. Hay más presencia y profesionales que hacen un trabajo muy bueno. Pero seguimos encontrando enfoques que prestan más atención al aspecto físico o a la vida personal de una deportista que a lo que hace en competición.

En grandes citas deportivas todavía aparecen titulares que valoran a las mujeres por su atractivo o las presentan a través de su relación con un hombre. Ese tratamiento desplaza lo deportivo y condiciona la imagen que recibe el público.

Mi tesis doctoral estudió la participación de las mujeres canarias en el deporte durante el siglo XX y su representación en la prensa. Me permitió observar cuánto influye la manera de contar en lo que una sociedad reconoce como importante.

Aplicar perspectiva de género exige revisar a quién entrevistamos, qué preguntas hacemos y qué espacio concedemos. Y explicar preparación, táctica, resultados y decisiones deportivas. Hay mucho que contar si nos interesamos por su trabajo.

Has vivido el deporte desde muchas perspectivas: como deportista, periodista, gestora y divulgadora. ¿Qué te ha enseñado el deporte sobre la vida y sobre ti misma que hoy sigue acompañándote en todo lo que haces? El deporte me lo ha dado todo en la vida: alegrías y tristezas. En cierto modo, sigue moldeando la mujer que soy y la que quiero llegar a ser. Me obsesiona que las personas entiendan lo que la práctica deportiva puede aportarles física y mentalmente, al nivel que cada una pueda y encontrando una actividad que disfruten.

Haberlo vivido desde la comunicación, el asociacionismo y la gestión me ha hecho comprender cuánto depende de las oportunidades. Para practicar deporte necesitas tiempo, recursos y un entorno que lo facilite. Por eso me importa tanto que las niñas y las mujeres encuentren espacios donde puedan empezar, continuar y sentirse parte.

A mí me ha enseñado a confiar en mis capacidades y a reconocer que no puedo hacerlo todo sola. También a convivir con resultados que no esperaba y a seguir trabajando después de un mal día. Cuando me rechazan para un trabajo no me lo tomo como un fracaso, pienso en la siguiente oportunidad. Y esto es el día a día de un deportista, seguir entrenando aun cuando te sale mal para la siguiente oportunidad de demostrar tu valía.

Me sigue dando retos, vínculos y motivos de ilusión. Quiero que continúe acompañándome toda la vida, aunque cambien mis objetivos y mi manera de practicarlo.

A lo largo de tu trayectoria has ido incorporando nuevos conocimientos y asumiendo retos muy diferentes. ¿Qué importancia ha tenido para ti la formación y la curiosidad a la hora de no quedarte estancada profesionalmente? Han tenido mucha importancia. Soy curiosa y aprender me ha permitido conectar ámbitos que, a primera vista, parecían bastante distintos.

Ahora estoy en un momento en el que me cuestiono muchas cosas, incluso qué significa quedarse estancada profesionalmente. En una trayectoria como la mía, construida entre varias profesiones, siempre hay algo más que aprender y otro camino que explorar. Intento elegir con más criterio qué necesito aprender y con qué proyectos quiero comprometerme.

Me gusta formarme, pero también estoy aprendiendo a poner límites a mi autoexigencia. Siempre aparece una herramienta nueva y es fácil sentir que tienes que dominarla para seguir siendo una buena profesional.

Creo que esta lógica de producir más, formarnos más y estar siempre disponibles, tan ligada al capitalismo, nos está llevando a una sociedad agotada. Yo también noto ese cansancio y no quiero normalizarlo. Quiero seguir aprendiendo por interés, con tiempo para profundizar y disfrutar, sin sentir que siempre voy tarde.

Hablas de innovación, comunicación estratégica, inteligencia narrativa y sostenibilidad. ¿Cómo se consigue mantener una identidad propia cuando una carrera profesional evoluciona y cambia de dirección varias veces? Creo que la identidad se construye también en cómo trabajas y cómo te relacionas con las personas. En mi caso, me acompañan valores como la honestidad, el compañerismo y el compromiso, además de capacidades que he desarrollado durante años: escuchar, investigar, conectar ideas y coordinar equipos.

Necesito entender para qué hacemos algo, a quién le sirve y por qué tomamos unas decisiones y no otras. Ese criterio es parte de lo que aporto a quienes cuentan conmigo. También necesito encontrarlo en los proyectos que acepto. Cuando un trabajo pierde sentido para mí, me planteo si quiero seguir ahí.

Lo que a veces cuesta es explicar una trayectoria diversa en pocas palabras. Durante mucho tiempo intenté encontrar una definición en la que cupiera todo. Ahora me siento más cómoda explicando qué puedo aportar a cada proyecto. Un cargo o una titulación solo cuentan una parte de quién soy.

«Un cargo o una titulación solo cuentan una parte de quién soy»

Con tantos cambios tecnológicos y sociales, ¿qué crees que será más importante en las profesiones de la comunicación en los próximos años? Creo que necesitaremos mucho criterio para decidir qué merece ser contado, comprobar la información y entender a quién nos dirigimos. Tenemos herramientas que permiten producir contenido muy rápido, pero alguien tiene que hacerse responsable de lo que se publica y de sus consecuencias.

También pienso que escuchar será fundamental. En mi trabajo veo cuánto cambia una propuesta cuando hablas con las personas a las que va dirigida, en lugar de dar por hecho lo que necesitan. Me gustaría que la tecnología nos ayudara a disponer de más tiempo para investigar, conversar y comprender.

También has incorporado la docencia a esta nueva etapa y actualmente eres profesora y coordinadora del Grado de Marketing en la Universidad Europea de Canarias. ¿Qué te están enseñando las nuevas generaciones y qué crees que necesitan las jóvenes para desarrollar carreras profesionales sin tener que renunciar a sus principios? Me enseñan a revisar cosas que mi generación dio por hechas: cómo entendemos el trabajo, qué lugar ocupa en nuestra vida o qué expectativas tenemos sobre el futuro. En clase también compruebas enseguida si un ejemplo tiene sentido o si necesitas encontrar otra forma de explicarlo.

Creo que los jóvenes necesitan formación, experiencia y espacios donde puedan preguntar y participar, por eso mis aulas son espacios de diálogo seguros. También condiciones laborales dignas y referentes diversos. Podemos enseñarles a argumentar una decisión o reconocer un problema ético, pero las organizaciones deben permitir que actúen de acuerdo con esos criterios.

Desde la universidad intento acercar el aprendizaje a situaciones reales, para que puedan probar, equivocarse y justificar sus decisiones antes de encontrarse con ellas en el trabajo.

Has demostrado que es posible reinventarse después de ocupar puestos de responsabilidad institucional. ¿Qué consejo le darías a una mujer que, después de muchos años de trayectoria, siente que necesita cambiar de rumbo, pero tiene miedo de empezar de nuevo? Yo no siento que me haya reinventado. Al tener varias profesiones, cada vez que ha terminado una etapa me he planteado cuál podía ser el siguiente paso. Me ocurrió al salir del fútbol, de los medios de comunicación, del sector hotelero y, después, de la política.

Eso no significa que los cambios hayan sido fáciles. He pasado por el desempleo y he empezado nuevas etapas con mucho miedo. He tenido que revisar qué sabía hacer y dónde podía utilizarlo.

Con los años he aprendido a reconocer el valor de mi experiencia en distintos ámbitos: analizar un entorno, conectar áreas, comprender organizaciones y coordinar proyectos. Es un bagaje que me acompaña, aunque cambie de trabajo.

A esa mujer le diría que convierta el cambio en pasos concretos: hablar con personas del sector que le interesa, explorar un proyecto, identificar qué formación necesita y hacer cuentas. La situación económica importa mucho y condiciona las decisiones.

El miedo puede seguir ahí, pero disponer de información y de un plan ayuda. Y merece la pena recordar que lo aprendido durante todos esos años puede servirte también en la siguiente etapa.

«Ahora siento que he recuperado el mando de mi vida y quiero avanzar también en mis proyectos personales»

Y mirando hacia delante, ¿cuáles son tus próximos proyectos profesionales? ¿Hay algún proyecto que te ilusione especialmente y que marque esta nueva etapa de tu carrera? Llevo veinte años ilusionándome con proyectos profesionales, creando muchos de ellos y formando parte de otros tantos. He ocupado espacios que ni siquiera imaginé cuando pensaba en mi futuro de jovencita.

Ahora siento que he recuperado el mando de mi vida y quiero avanzar también en mis proyectos personales. Han sido muchos años en los que he estado menos presente de lo que habría querido para mi familia, mi pareja y mis amigas. Y también para mí misma.

Estoy tranquila, feliz y trabajando en silencio en mi próxima aventura. Tengo ideas y ganas de hacer cosas, pero quiero elegir mejor a qué dedico mi tiempo y cómo quiero trabajar.

Quien me conoce sabe que siempre estoy en movimiento. Lo que estoy aprendiendo ahora es a dejar espacio para disfrutar de lo que ya tengo mientras preparo lo que viene.

Más Mujer en una palabra

Una palabra que defina a Laura Castro: Proactiva.

Una mujer que te haya inspirado: Alexandria Ocasio-Cortez.

Un momento de tu vida que repetirías: El ascenso a primera división.

Un valor imprescindible para liderar: Coherencia.

Un sueño que todavía te queda por cumplir: Publicar mi libro.

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